Cuidado con los préstamos rápidos

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La crisis económica ha supuesto para muchas familias perder gran parte de sus ingresos. Muchas personas no llegan a fin de mes con lo que ganan y necesitan una ayuda para poder acabar el mes o realizar algún gasto no previsto. Los bancos han cerrado el grifo a los préstamos, y es muy difícil conseguir un préstamo hoy en día. Y entonces aparecen los préstamos rápidos.

Para cubrir ese hueco en el crédito  han surgido las empresas que ofrecen préstamos rápidos. Dinero fácil y rápido sin ninguna pregunta. El éxito de este tipo de empresas es innegable. Cualquiera puede acceder a un préstamo con sólo aportar una nómina. Sin preguntas. Pero cuidado, esto tiene un precio y normalmente es muy alto.

En los anuncios que solemos ver en la televisión suele haber dos tipos de empresa que ofrecen dinero. Por un lado están las empresas de microcréditos que suelen dar préstamos de muy baja cuantía, de 300 a 3.000 euros con un plazo de devolución de meses. Y por otro las empresas de crédito rápido que son de las que estamos hablando aquí y que suelen dar préstamos personales de entre 3.000 y 10.000 euros.

¿Qué ofrecen estas empresas de préstamos rápidos?

  • Normalmente son préstamos de entre 3.000 y 10.000 euros
  • No hacen ninguna pregunta sobre a qué vas a destinar el dinero
  • Sólo necesitas presentar la nómina para que te concedan el préstamo
  • Por regla general no necesitas avales.
  • Plazo de devolución menor a 5 años.
  • Las cuotas son muy asequibles.

¿Qué es lo que no aparece en los anuncios de televisión?

  • Intereses que en muchas ocasiones superan el 25 o el 35%
  • Comisiones desorbitadas sobre todo cuando te retrasas en el pago.
  • Gastos ocultos que suelen aparecer cuando se produce un impago. A veces pueden suponer el doble de la cantidad solicitada.

Nada es gratis en esta vida. Lo que parece un negocio perfecto, dinero sin preguntas, con cuotas asumibles y de manera rápida puede convertirse en una decisión que puede marcar nuestro futuro y darnos muchos quebraderos de cabeza. Si dejamos a parte los altos intereses, que es mucho dejar. Este tipo de préstamos no suelen dar ningún tipo de problema hasta que nos retrasamos en el pago. Una vez que nos retrasamos empezaremos a ver aparecer comisiones que no conocíamos e intereses de demora de los que no sabíamos su existencia. Así que mucho cuidado.

¿Qué debemos tener en cuenta antes de contratar uno de estos préstamos?

  • Como dice el refrán, nadie da duros a cuatro pesetas. Ya sé que es un refrán un poco viejo pero nos sirve perfectamente.
  • Recurre a este tipo de préstamos sólo como último recurso. Busca primero entre tus amigos o familiares alguien que te pueda dejar el dinero.
  • Lee muy bien el contrato, incluida la letra pequeña. Si alguna cosa no te cuadra o no la entiendes no firmes nada.
  • Recuerda que aunque la cuota que pagas cada mes te pueda parecer pequeña los intereses en este tipo de préstamos suele ser muy alto.
  • Suma todas la cuotas que vas a pagar durante la vida del préstamo y réstala de la cantidad que has pedido. Comprueba la cantidad que vas a pagar de intereses y decide si te compensa.
  • Contrata este tipo de productos sólo si estas seguro que no vas a retrasarte en ninguna cuota. Si te retrasas tu préstamos se convertirá en un infierno.

Hay dos tipos de empresas de crédito rápido. Las empresas que son entidades de crédito y por tanto que están controladas por el Banco de España y las empresas que prestan dinero sin ser entidades de crédito. En España es completamente legal los préstamos de dinero entre particulares. Pero recuerda que no tienen control del Banco de España. Puedes saber si la empresa que te ofrece el préstamo es entidad financiera consultándolo en la página web del Banco de España

¿Qué debo hacer si tengo problemas con un préstamo rápido?

1. Poner una reclamación ante el defensor del cliente si es una entidad financiera o ante la propia empresa si no lo es.

2. Si no estamos de acuerdo con la resolución de la reclamación podemos interponer una reclamación ante el Banco de España si es una entidad financiera o ante consumo. Debemos tener en cuenta que ni las resoluciones del Banco de España ni las de consumo son vinculantes para la entidad.

3. Si ninguna de las otras dos acciones funciona sólo queda ir por vía judicial.

El problema que surge en la mayoría de los casos es que los afectados no tienen dinero suficiente para pagar un abogado o lo que tienes que pagar es menor que los costes del juicio.

Busca otras opciones antes de recurrir a este tipo de préstamos. Son productos con altos tipos de interés y en los que te puedes encontrar comisiones y gastos con los que no contabas. Si no tienes otro remedio que acudir a esta fuente de financiación lee bien todas las condiciones del contrato. Y sobre todo no te retrases en el pago.

 

 

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