Cuando comenzamos a realizar cualquier actividad, por falta de experiencia o por no conocer muy bien lo que estas haciendo, solemos cometer errores. Seguro que a ti también te ha pasado. Te lanzas a invertir y lo primero que te pasa es que te estrellas contra una pared. Los errores son algo habitual en la vida, pero cuando eso pasa en la inversión nos afecta al bolsillo y eso hace mucha pupa. Estamos perdiendo el dinero que tanto trabajo nos ha costado conseguir.

A mí también me pasó. Comienzas a invertir y te crees que lo sabes todo y que estás en posesión de la verdad. Pero enseguida el mercado te da un golpe de realidad. ¡No pasa nada ha sido una noticia lo que ha movido el mercado! Te dices a ti mismo mintiéndote. Mis «dotes de adivino» me dicen que la siguiente inversión va a ser un pelotazo. Lo he visto en internet y es una inversión que no puede ir mal. ¡ERROR! Al mercado le da igual tus teorías de inversión que haces sin un fundamento realista, incluso las más motivadas. Y lo peor de todo esto es que todos estos errores afectan a nuestro bolsillo pero sobre todo a nuestro ego. Creemos que lo sabemos todo pero no es verdad.

¿Te suena todo esto? Seguro que a ti también te ha pasado. Si todavía no te ha pasado y quieres comenzar a invertir te voy a contar algunos de los errores que yo cometí cuando comenzaba a invertir por si te puede servir.

 

1. Invertir sin un plan

¡Me he enterado de una inversión sin riesgo que me da el 15%! ¡Yo de la bolsa controlo voy a comprar Santander! ¿Qué puede salir mal?

Si no sabes a donde vas es difícil que llegues a tu destino. Si no te has marcado un objetivo y la manera de conseguir ese objetivo va a ser casi imposible conseguirlo. No puedes ir como un pollo sin cabeza cuando inviertes. La inversión es una actividad muy compleja y no puedes invertir en lo primero que se te ocurre o en la primera idea que te parece un chollo en internet.

Plantéate primero un objetivo. Para qué quieres invertir. Comprar una casa, la educación de tus hijos, un viaje. Cualquier objetivo es válido pero ten un objetivo y que sea cuantificable. Tienes que saber a dónde vas y cuanto dinero vas a necesitar.

Una vez que tengas ese objetivo tienes que crear un plan que te permita conseguir esa meta. Para ello tienes que haberte formado en los diferentes productos y estrategias de inversión para seleccionar el que más te conviene para conseguir tus objetivos. No es lo mismo invertir a muy largo plazo por ejemplo para los estudios de tus hijos que puedes arriesgar más, que invertir para comprarte una casa dentro de 3 años que tienes que preservar más el capital.

 

2. Querer ganar dinero muy rápido

Te suelen vender que esto de la inversión es hacerte rico rápido. Vas a conseguir la libertad financiera a los 40 si inviertes a largo plazo por el interés compuesto. No hagas caso. En esto de la inversión es mucho más difícil que eso. El dinero fácil y rápido no existe, sino todos seríamos ricos y esto no es así. Céntrate en invertir con un horizonte temporal de largo plazo y olvídate de pelotazos. Tu objetivo debe ser conseguir la mayor rentabilidad posible y olvídate de hacerte rico. Debes poner a trabajar tu dinero pero mentalízate que no te vas a convertir en multimillonario invirtiendo.

 

3. Creerme el Lobo de Wallstreet

Uno de los mayores errores que se suele cometer cuando nos acercamos al mundo de la inversión es pensar que somos super listos y que para nosotros esto del trading y la inversión no tiene secretos. Seguro que habrá visto por internet peleas bastante subidas de todo para ver quien tiene razón en una recomendación de compra o de venta. Nuestro ego nos puede.

Aquí muy poca gente sabe cómo funciona el mercado. Y lo más normal es que lleves 20 años invirtiendo y el mercado te siga sorprendiendo. Sé humilde y evitarás perder mucho dinero. Recuerda que en el mercado hay millones de personas que son más listos que tú y tienen más experiencia que tú. Así que olvídate de tener razón y limítate a formarte y a invertir.

 

4. No invertir por miedo a perder

Otra de las etapas de un inversor es la actitud completamente contraria a la anterior. Como he tenido algunos errores no invierto porque puedo perder. En la inversión tendrás decisiones acertadas y otras erróneas tienes que convivir con eso. Pero sobre todo no te quedes paralizado, recuerda que tu dinero tiene que trabajar por ti. Si no inviertes por no perder nunca vas a ganar. Ya sabes que no invertir no te evita perder, recuerda que la inflación es el enemigo oculto que te hace perder dinero sin que te descuenta. Esto es el riesgo de no arriesgar.

5. Hacer caso a los gurús

En internet hay miles de «gurús» dispuesto a decirte en qué tienes que invertir tu dinero. Algunos son buenos y honestos, otros no tanto. Está bien que puedas aprender de gente que lleva muchos años invirtiendo. Pero una cosa es aprender y otra seguir todas las recomendaciones que te dan.

Fórmate y toma tus propias decisiones. Al final todos nos equivocamos porque no somos adivinos y no sabemos lo que va a hacer el mercado. Si hay que equivocarse mejor que nos equivoquemos nosotros.

 

6. No conocer bien el producto en el que invertía

Hoy en día no tienes excusa. Tienes que conocer perfectamente el producto en el que inviertes. Cuando yo comencé en esto de la inversión, no había la facilidad de encontrar información que hay ahora con internet. La inversión es una actividad compleja en la que intervienen mucho factores y en la que hay millones de productos para invertir. Antes de invertir en cualquier producto aprende todo sobre él. Si vas a comprar un fondo de inversión lee toda la información disponible sobre ese fondo. Si vas a invertir en un seguro de ahorro léete la letra pequeña. Nunca contrates un producto sin conocer hasta el último detalle.

Saber todo de ese producto no es sólo conocer cómo funciona sino también sus gastos y comisiones. Hay veces que una buena inversión se convierte en una mala por las comisiones o los gastos que tiene el producto contratado. Si controlas las comisiones de los productos financieros ganarás más dinero con tu inversión.

 

7. Subirme al tren demasiado tarde

Este es un clásico. Nos fijamos en una acción o en un producto financiero cuando lo vemos en los periódicos o todo el mundo habla de él. Todos nuestros amigos nos dicen que ellos ya han invertido y que están ganando mucho dinero. Y nuestra cabeza nos dice «tengo que entrar, tengo que entrar». Y entramos. Ese es el error. Cuando todo el mundo está hablando de una acción o un producto financiero es el momento de salir. Ya lo decía Rockefeller: «Cuándo mi limpiabotas invierte en bolsa yo lo vendo todo».

Cuando mi limpiabotas invierte en bolsa yo lo vendo todo (Rockefeller)

 

8. Centrarse sólo en el mercado español

¡Ese Ibex 35! Cuantas bofetadas nos ha dado. Cuando comenzamos a invertir lo más cercano que tenemos es el mercado español. Acciones españolas, fondos españoles… ¿Porqué no miramos fuera? Hay miles de acciones y de fondos de inversión fuera de España. Productos financieros mucho más rentables que los españoles y acciones o índices que tienen una capacidad de revalorización mucho mayor. No digo que no se invierta en España sino que busquemos lo mejor, si está en nuestro país perfecto, si está en Japón pues perfecto.

Hoy internet nos permite poder acceder a cualquier índice, acción o producto financiero del mundo desde el salón de tu casa. Toma tus decisiones financieras por tu estudio del mercado no porque vivas en un país determinado.

 

Conclusión

Estos errores que yo cometí son muy habituales en cualquier inversor. Por favor no los cometas tú también. Seguro que vas a cometer errores, como yo los sigo cometiendo. No te puedo decir que no vas a cometer errores pero sí que te puedo asegurar que si no cometes estos 8 errores vas a ganar mucho más dinero.

Espero que esto te sirva para tu inversión. Si te ha servido por favor compártelo.