Llega noviembre y con él la campaña de planes de pensiones. Pero este año tiene algo especial. Puede ser la última campaña con bonificación fiscal. El gobierno español baraja la eliminación o reducción de los incentivos fiscales para los planes de pensiones. Si tenemos en cuenta que era una de las pocas ventajas que tenía este producto, nos tenemos que plantear si es el fin de los planes de pensiones como instrumento de ahorro para la jubilación.

¿Qué son los planes de pensiones?

En realidad un plan de pensiones no es más que un fondo de inversión cuya finalidad es hacer aportaciones para ahorrar con vista a la jubilación y que tiene una serie de características especiales. Es un fondo de inversión especial que no puede ser reembolsado salvo en la jubilación o en circunstancias especiales como puede ser paro de larga duración, incapacidad laboral permanente etc.

Contras de los planes de pensiones

Imposibilidad del reembolso del dinero aportado. El dinero sólo se puede recuperar en el momento de la jubilación o en los casos en que se permiten por ley. Al ser un vehículo de ahorro para la jubilación no se permite sacar el dinero aportado aunque si es posible traspasar el dinero entre planes de pensiones. La iliquidez de este producto es una de las características que menos me gustan. Creo que el dinero tiene que moverse para encontrar las mejores oportunidades.

Elevadas Comisiones de gestión. En general los planes de pensiones suelen tener unas comisiones más elevadas que los fondos de inversión de la misma categoría. En mi forma de inversión y ahorro la reducción de comisiones es un tema prioritario. Tanto en fondos, como en cuentas o en brokers para mí las comisiones bajas son fundamentales.

Baja rentabilidad. Las altas comisiones y la gestión no excesivamente brillante hacen que la rentabilidad sea baja. Esto les hace ser un producto de inversión bastante flojo.

Pros de los planes de pensiones

Incentivos fiscales. Yo no encuentro otro. Hasta ahora había la posibilidad de desgravarse del irpf hasta 8.000 euros o el 30% de los rendimientos totales del trabajo. En los últimos años este ha sido uno de los pocos incentivos fiscales que hemos tenido. ¿Si quitamos esto que nos queda? Pues sólo las contras.

¿Compensa contratar un plan de pensiones?

Si se reducen o eliminan los beneficios fiscales NO. Tenemos un producto de ahorro prácticamente ilíquido, que no despunta en su rentabilidad y que además tiene unas comisiones de gestión altas. Como producto de inversión no tiene ningún atractivo. Si le quitamos la desgravación que era lo único que nos ayudaba a pagar menos en nuestra declaración de renta, está claro que no tiene ningún atractivo.

Alternativas a los planes de pensiones

Eliminados o reducidos los incentivos fiscales hay que buscar alternativas de inversión y ahorro para la jubilación en otros vehículos financieros. Lo normal es buscar en los fondos de inversión. Un producto igual que el plan de pensiones pero en el que es más fácil encontrar bajas comisiones y una rentabilidad más ajustada al mercado. Entre los fondos de inversión destacan los fondos indexados. Puedes crearte tu propia cartera de fondos indexados o bien puedes invertir en fondos mediante los roboadvisor. Son algoritmos que gestionan tu cartera de fondos adaptándose a tu perfil de riesgo.

¿Qué hago con si ya tengo un plan de pensiones?

La verdad es que puedes hacer poco. Como no lo puedes rescatar hasta la jubilación tu única alternativa es buscar un plan que tenga unas comisiones bajas y traspasar tu actual plan de pensiones. Puedes mirarte los planes de pensiones indexados que normalmente suelen tener comisiones más bajas.

En cuanto a las aportaciones. Esta año 2020 todavía puedes aportar para conseguir los beneficios fiscales para este año. Pero a partir de 2021 tendrías que valorar si te compensa seguir aportando o bien buscar nuevas ideas de inversión.

¿Qué vas a hacer con tu plan de pensiones?